jueves 19 de noviembre de 2009

¡Que grande es Marchena!


En esta vida, desconozco el porque, pero hay dos tipos de gente. Unos siempre caen de pie, sus pequeños logros son considerados como una gesta sobrehumana, sus equivocaciones siempre son de otros y su popularidad está a prueba incluso de la realidad mas abrumadora.

Sin embargo otros han de tener la gallardía de levantarse una y otra vez, de pasar la vida luchando, de reivindicarse. Este tipo de personas pagan carísimas sus equivocaciones y estas les serán recordadas como propias, sin excusas y sin justificación.

Marchena pertenece a este segundo grupo de personas y tal vez porque esta es mi gente, me despierta la mayor de las admiraciones. Ayer consiguió el récord histórico de victorias consecutivas con una selección nacional igualando al mítico Garrincha. Mientras ello sucedía, en el Carrusel Nacional de la Ser hablaban de que España no disponía de medios de corte defensivo para suplir a Busquets. Barajaron el nombre de Marchena pero lo consideraban algo tosco para el puesto. ¿Tosco? ¿Cuando fue la última vez que estos vieron un partido del Valencia? Marchena tiene defectos, que no me da la gana detallar (eso ya lo hacen otros), pero la técnica no es precisamente una de sus carencias. Es mas, diría que es muy superior a la de Busquets y difícil de hallar en un medio de contención.

Marchena ha perdido su puesto de titular en la selección. El motivo no lo sé, la selección con él en el campo lleva 48 victorias consecutivas y en la Eurocopa que ganamos fue uno de los mejores centrales del campeonato. Esos datos garantizarían el puesto en el once a cualquier jugador pero no a Marchena. Incluso un tuercebotas como Albiol le ha quitado la titularidad y la gente le discute la capacidad para suplir (¡suplir!) a Busquets en el centro.

Y otro tanto pasa en el Valencia. El capitán no cuenta con el apoyo de los medios de comunicación que siguen al equipo. No les cae simpático. Quique le apartó y le dijo que se buscase equipo y solo su obstinación y profesionalidad le valieron para permanecer en Mestalla y haber llegado a ser el capitán. Tras la Eurocopa, el Valencia subió el salario de los Eurocampeones y le olvidaron a él. Ahora, los medios hablan maravillas del juego de su suplente, de Albelda, que es mas malo que la carne de perro, y hablan de sus tres buenos partidos (no consiguió siquiera aguantar físicamente ninguno de ellos) como si narrasen la vida de Pelé.

Así que desde aquí, quiero felicitar a mi tocayo Carlos. Porque ha batido un récord que tardará muchísimo en ser superado, por su carácter, por ser el capitán de mi equipo y por partirse la cara día a día para seguir recordándonos a unos pocos que el esfuerzo tiene recompensa.

Y es que don Carlos Marchena López sí representa los valores del Valencia que yo quiero.

martes 17 de noviembre de 2009

Quique podría tener la gripe A



lunes 9 de noviembre de 2009

Me he desenganchado.

Hacía mucho tiempo que decidía voluntariamente no ver un partido del Valencia. Ayer lo hice, y así, sin excusas. Mi padre iba a ver el partido en la tele y como muchas otras veces estaba previsto que fuese allí a acompañarle en la velada y ver juntos el partido. Pero le llamé, había tenido invitados a comer en casa y... no me apetecía. En su lugar vi una malísima película de terror, comí tarta de queso con arándanos y vi el resumen por la sexta. Habíamos ganado 3-1, sí, me alegré, pero no me arrepentí de la tarde de domingo que había disfrutado.

Así que, la cuestión es que me he desenganchado del equipo. Lógicamente, sigo siendo del Valencia, ya que esa es una enfermedad que no se cura pero me importa poco lo que pase en el club. Y es que no me gusta nada de lo que le rodea:

  • No me gusta que el público vuelva a ser el mismo de los años ochenta, que salía eufórico por empatar contra el Barcelona.
  • No me gusta que se aplauda a Albelda, el mayor traidor al valencianismo, adelantando incluso a Mijatovic.
  • No me gusta tener un Presidente puesto por no se sabe quien y que despide a mileuristas en pro de un plan de viabilidad que no se muestra en su salario.
  • No me gusta el hedor amiguista de los medios de comunicación valencianos.
  • No me gustan las interferencias en el trabajo de Fernando (el mejor fichador en los últimos años en el Valencia) y de Unai (el único entrenador que tenemos).
  • No me gusta que los únicos que han ido a la ampliación hayan sido los aficionados de a pié, siendo incapaces sus dirigentes de encontrar nuevos grandes accionistas.
  • No me gusta volver a ver a gente que es del Valencia... y del Barça (o Madrid). Ya hacía mucho tiempo que no se veía esto.
  • No me gusta leer que tendremos que vender a nuestras estrellas.
Poco a poco me estoy desenganchando. Tal vez no sea nada, tal vez sea solo un estado de ánimo que pasa tan pronto como un enfado o unas risas con los amigos. Así que a todos los que de vez en cuando leéis este blog, me dirijo para que me permitáis un tiempo con pocas apariciones. Ahora mismo, siento que no tengo nada que aportar, pero cuando me apetezca volveré a aparecer por aquí.

Amunt Valencia!

sábado 17 de octubre de 2009

Una injusticia de altura


Entiendo que, desde que el club de fútbol es una sociedad anónima, ciertos principios de las empresas modernas pueden sincronizarse con el mundo del balón. Mi padre, hombre experto en gestión de empresas, acuñó una vez una frase que explicaba en pocas palabras el cambio de los usos mercantiles: "las empresas son, ahora, sociedades sin alma". Esta forma de dirigirse en las empresas proviene de las empresas inglesas y americanas. Vienen en su cultura, el protestantismo aporta una cultura mas individualista que el catolicismo que ha inspirado nuestros principios latinos. Influidos por la doctrina católica aquí admiramos mas al que trabaja gratis por los demás que el que llega a la cima rápidamente. Sin embargo esto está cambiando, cada vez, mas en el mundo de empresa, nos estamos acostumbrando mas a mirar la cuenta de resultados que los méritos obtenidos por el trabajo, la sensatez y el buen comercio.

Aún con todo esto, yo sigo pensando que un buen jefe de recursos humanos tiene que ser justo con su grupo si quiere que el grupo en sí de resultados. Y Emery, jefe de recursos humanos en el Valencia, no está siendo justo. Ni lo está siendo con Maduro ni lo está siendo con Nikola Zigic, del que quiero hablar ahora.

Zigic merece ganar importancia en las alineaciones del Valencia ¿Porque? Porque se lo ha ganado. Ha sabido esperar en el banquillo, ha demostrado intensidad y agresividad en los minutos que ha tenido y sobretodo, porque el Valencia lo necesita. No es justo ni conveniente, que un equipo que encaja muchos goles por arriba, mientras que consigue pocos o ninguno de esa misma forma, se permita el lujo de prescindir, muchas veces por capricho, de un tipo de de mas de dos metros que mejoraría esa faceta. Y no solo eso, además Nikola tiene un porcentaje minutos/goles en el Valencia que pocos jugadores han conseguido en nuestra historia.

Lógicamente no pido la entrada de Zigic en detrimento de Villa. El asturiano es posiblemente el mejor delantero del mundo en este momento. Tiene gol, orgullo, remate, velocidad, imaginación, técnica... ni hay punto de comparación con Zigic ni posiblemente con ningún otro. Pero Villa, que está alcanzando a ser el mejor goleador de la historia de la Selección Española, ha conseguido siempre esos registros acompañado de otro delantero. ¿Porque aquí ha de jugar solo? ¿porque Emery, consciente de la endeblez del equipo a balón parado, no aprovecha la solución mas sencilla?

miércoles 30 de septiembre de 2009

Un poco de humor gráfico