Cuando ahora falta un poco menos de dos horas para el comienzo del partido del Valencia en Almería, en el Time Line de mi twitter no hay ni un comentario del partido. Tampoco en sentimentche. Todo el mundo "pasa", el plano deportivo ya no es importante y solo nos queda el consuelo de lo que pueda hacer el equipo en la Copa de la UEFA (nombre mucho mas bonito que el modernismo Europa League). En liga nos conformamos con dar la cara en cada jornada sin atrevernos a soñar porque ya nos han despertado abruptamente demasiadas veces... Estas son las consecuencias deportivas de la gestión de Manolo Llorente y su equipo en los últimos cuatro años, un equipo débil, sin conciencia de grandeza y con muchos jugadores que en cada mesurado esfuerzo dejaban claro que estaban de paso.
Sin embargo está llegando la hora de nuestra cita con la historia. La venta del Valencia cumple etapas y con ella llegará el fin de la indefinición de los oscuros últimos años que han devorado cualquier indicio de aquel Valencia campeón y orgulloso. No sé si con ella seremos grandes, no sé si Salvo continuará al frente del club, no sé si habrá proyecto de cantera o ficharemos estrellas, pero sí sabremos, de mano de nuevos propietarios cual va a ser nuestro lugar en el mundo, si seremos lacayos fabricantes de figuras para otros o saldremos a escena con mas actores de renombre que una película americana. Pero sabremos quienes somos y sabremos donde estamos, lo cual, por sí mismo, ya va a ser una mejora.
A quien me lea en twitter o en sentiment, no se sorprenderá de que declare mi admiración mas absoluta por don Amadeo Salvo. No le conozco personalmente, ni me ha pagado (como algún periodista ha insinuado de sus defensores)pero sí digo que me parece el mejor Presidente que yo he conocido en la historia del Valencia a mis cuarenta años. Y lo considero así porque parecía imposible que nadie realizara aquella vieja y como todas incumplida promesa de Soler de hacer que el Valencia funcionara como la importante multinacional que es. Tras la gestión Llorentista del club asimilable a la de un puesto en el rastro se han agradecido ciertas miras de grandeza, cierto cariño al aficionado pagador de sueldos millonarios y mucho respeto a los padres que nos confiaron a sus hijos en nuestra cantera. Era tan fácil...
Pero en este Valencia todo lo bueno dura poco y parece que con la venta del club la presidencia de Salvo llegará a su fin. Ya perdimos otros barcos en los que navegaban las buenas ideas en la planificación deportiva de Carboni o las soluciones económicas de Villalonga... no importa perder otra y menos importará si tras este barco viene un transatlántico. Buenos valencianistas me aseguran entre bambalinas que detrás de la mas firme y secreta oferta por el club está el mas ambicioso proyecto deportivo que hayamos sido capaces de imaginar. Asusta ¿verdad?
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jueves, 27 de marzo de 2014
domingo, 13 de febrero de 2011
La insoportable densidad del resultado
Se me podría llamar oportunista, lo acepto pero habríamos de convenir que en este tema los hay que lo son mucho mas que yo y con menos argumentos. Tal vez esté pensando en el director de Superdeporte que pedía la renovación de Albelda tras un empate en este periodo sin él, después de cuatro victorias seguidas en las que estuvo a otros temas. Lo cierto es que no me importa lo que me llamen. De hecho, los que pensamos como yo, hemos tenido que soportar que nos digan que no somos objetivos, que Albelda juega bien, que solo lo criticábamos por la demanda, etc..
El hecho cierto es que viendo el partido ayer me venía a la mente estas estadísticas que puse en este blog allá por mayo del 2009:
Tras ello vino la salida al ruedo de Llorente diciendo que era indispensable, el criterio de Braulio diciendo que había que renovarle, la prensa y el sursum corda adorándole y el entrenador que durante dos años lleva cargando con la culpa de alinearle. Como consecuencia la prensa siguió arreándole al mas débil, a Unai, diciendo que era incapaz de ganar en un campo grande. La crítica era valida, los argumentos, sin embargo, no.
El Valencia ha encadenado una racha de victorias que le han acercado mucho a la próxima champions desde la lesión de Albelda. Por fin ha llegado la victoria en un campo importante. Muchos eramos conscientes de que esto no pasaría hasta que se lesionara el susodicho porqué Unai no tenía ni el poder ni la autoridad para hacerlo por decisión propia.
Y es que, pese a que el juego del Valencia sigue siendo ramplón, el medio del campo ha estado inmenso en estos partidos. Volvemos a tener un equipo peleón, un centro del campo rocoso que los rivales tratan de eludir por las bandas. Gente joven, que corre, mediocentros que llegan al final del partido subiendo por la banda y creando el gol de Joaquín, jugadores que son capaces de tocar el balón. Desde que se lesionó el seis terminamos todos los partidos con mayor posesión que el contrario, los balones largos desde la defensa hacia la delantera practicamente han desaparecido y los resultados aplauden esta mejora.
Soy consciente, pese a todo esto, que saldrá gente diciendo que con Albelda se juega mejor... como si alguna vez él hubiera participado de la creación del juego. Ni cuando hace años fue el mejor stopper de Europa.
Así que recordando a mi escritor favorito, el checo Milán Kundera y a su obra mas famosa "la insoportable levedad del ser", citaré como titulo mas apropiado para esta entrada "la insoportable densidad del resultado". Y es que los hechos son una insoportable verdad para muchos.
El hecho cierto es que viendo el partido ayer me venía a la mente estas estadísticas que puse en este blog allá por mayo del 2009:
El Valencia ha encadenado una racha de victorias que le han acercado mucho a la próxima champions desde la lesión de Albelda. Por fin ha llegado la victoria en un campo importante. Muchos eramos conscientes de que esto no pasaría hasta que se lesionara el susodicho porqué Unai no tenía ni el poder ni la autoridad para hacerlo por decisión propia.
Y es que, pese a que el juego del Valencia sigue siendo ramplón, el medio del campo ha estado inmenso en estos partidos. Volvemos a tener un equipo peleón, un centro del campo rocoso que los rivales tratan de eludir por las bandas. Gente joven, que corre, mediocentros que llegan al final del partido subiendo por la banda y creando el gol de Joaquín, jugadores que son capaces de tocar el balón. Desde que se lesionó el seis terminamos todos los partidos con mayor posesión que el contrario, los balones largos desde la defensa hacia la delantera practicamente han desaparecido y los resultados aplauden esta mejora.
Soy consciente, pese a todo esto, que saldrá gente diciendo que con Albelda se juega mejor... como si alguna vez él hubiera participado de la creación del juego. Ni cuando hace años fue el mejor stopper de Europa.
Así que recordando a mi escritor favorito, el checo Milán Kundera y a su obra mas famosa "la insoportable levedad del ser", citaré como titulo mas apropiado para esta entrada "la insoportable densidad del resultado". Y es que los hechos son una insoportable verdad para muchos.
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viernes, 21 de enero de 2011
Un cuento nada real... tal vez.
Erase una vez, en unas tierras lejanas había un reino y en el reino había un castillo. Aquellos lares habían vivido, años atrás, tiempos de esplendor, pero ya formaban parte del pasado. Un nuevo regente se había adueñado del Castillo, pese a carecer de sangre real, aupado por el nefasto reinado de su predecesor, dirigía el reino a su antojo y capricho. Mientras los juglares cantaban odas a su nuevo e impuesto líder, los ciudadanos aceptaban con resignación y cierta apatía a quien regía sus destinos. En el reino, nada se movía sin la aceptación del regente, decidía que caballeros había de ser honrados y cuales habían de ser desterrados del reino; sus consejeros, como en la fábula del rey desnudo, se deshacían en halagos y lisonjas al nuevo regente ya que de ello dependía el necesario hecho de mantener su cabeza pegada a su cuello.
Y en la corte, como en todas las cortes, había un favorito. Cierto es que no pasaba de bufón, pero su cercanía al poder había bastado para olvidar, mediante el preceptivo decreto real, sus antiguas traiciones a aquel reino. Y el bufón se convirtió en caballero y los juglares le componían poemas, que si bien habían de inventar por falta de hazañas reseñables, mediante un esfuerzo imaginativo, las relataban como ciertas y hacían que algunos ciudadanos, olvidadizos e influenciables, le consideraran como el héroe patrio, aquel mas querido. Ese caballero que en aquellos épicos poemas defendía sus fronteras, el que sentía en sus entrañas ese ardor que solo da el amor a la patria.
Pero vivir del cuento no es eterno ni en los cuentos. Seguían siendo muchos los ciudadanos que echaban de menos a los soldados que sí fueron a la guerra y salieron victoriosos; hombre recios que antepusieron su honor a otras veleidades y que por ello habían caído en desgracia. Esos ciudadanos con memoria, sabían que ahora ya nadie les defendía y cada día que pasaba se sentían menos parte de aquel reino que poco a poco se empequeñecía y se debilitaba. Aquellos hombres sabían, que con aduladores no se llena un castillo ni que con bufones se defienden las fronteras y soñaban que un día llegaría un nuevo general, que pondría a cada uno en su lugar, que llenaría de ganado los establos, que devolvería las batallas épicas y entonces, solo entonces, podrían volver a sentirse orgullosos de formar parte de un reino, no tan grande como otros, pero capaz de henchir sus corazones con su himno.
Sin embargo, aquellos hombre justos, solo soñaban.
Y en la corte, como en todas las cortes, había un favorito. Cierto es que no pasaba de bufón, pero su cercanía al poder había bastado para olvidar, mediante el preceptivo decreto real, sus antiguas traiciones a aquel reino. Y el bufón se convirtió en caballero y los juglares le componían poemas, que si bien habían de inventar por falta de hazañas reseñables, mediante un esfuerzo imaginativo, las relataban como ciertas y hacían que algunos ciudadanos, olvidadizos e influenciables, le consideraran como el héroe patrio, aquel mas querido. Ese caballero que en aquellos épicos poemas defendía sus fronteras, el que sentía en sus entrañas ese ardor que solo da el amor a la patria.
Pero vivir del cuento no es eterno ni en los cuentos. Seguían siendo muchos los ciudadanos que echaban de menos a los soldados que sí fueron a la guerra y salieron victoriosos; hombre recios que antepusieron su honor a otras veleidades y que por ello habían caído en desgracia. Esos ciudadanos con memoria, sabían que ahora ya nadie les defendía y cada día que pasaba se sentían menos parte de aquel reino que poco a poco se empequeñecía y se debilitaba. Aquellos hombres sabían, que con aduladores no se llena un castillo ni que con bufones se defienden las fronteras y soñaban que un día llegaría un nuevo general, que pondría a cada uno en su lugar, que llenaría de ganado los establos, que devolvería las batallas épicas y entonces, solo entonces, podrían volver a sentirse orgullosos de formar parte de un reino, no tan grande como otros, pero capaz de henchir sus corazones con su himno.
Sin embargo, aquellos hombre justos, solo soñaban.
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domingo, 9 de enero de 2011
Cultura y orgullo de club
Tal vez sea porque me siento como uno de esos pececillos que nadan contra la corriente del río y por ello hoy me he decidido a dedicar una lineas que pretenden ser exculpatorias de Unai Emery. Mi opinión del entrenador del Valencia no ha variado demasiado en estos tres años de su estancia en Valencia. Es un buen entrenador pero tiene lagunas importantes. Demasiado importantes quizás para estar sentado en la silla eléctrica que tiene instalada el viejo Mestalla. En un resumen rápido diría que Unai es demasiado permeable al entorno y peca de buenismo con una plantilla a la que no sabe dominar ni motivar. Ahora bien, el aficionado medio olvida a menudo que Unai no deja de ser solo un empleado del club. El club, si yo he sido capaz de detectar estos defectos, también los que cobran y mucho por preocuparse deberían haber sido capaces.
Hoy ya casi no recordamos aquella moda que se impuso en los noventa de contratar a un psicólogo para las plantillas. Tal vez porque no tenía resultados claros o porque colisionaba con la fuerte personalidad del entrenador de turno, aquello se olvidó por completo en el fútbol profesional. El Valencia nunca lo ha contemplado.
También está la figura del Director Deportivo. Un tipo fuerte en el club que no solo se ocupara de a quien hay que fichar sino del rendimiento de cada uno de los jugadores, de su comportamiento extradeportivo y que mantuviera la disciplina de la plantilla allá donde el entrenador no llega. Ese hombre de club que tuviera reuniones con el entrenador, que hablara de fútbol, que le hiciera ver sus errores, que le entendiera y con el que trabajara codo con codo sin reproches. El Valencia nunca tuvo un Director Deportivo con estas atribuciones y al que había lo despidieron.
Este equipo tiene un serio problema de competitividad. Soy de los pocos que creen que estos jugadores tienen muchísima mas calidad de la que están demostrando. Pero no es menos cierto que el club ha tenido tres años para buscar la formula para complementar a Unai Emery y tampoco lo ha hecho. Es difícil convencer a los jugadores que han de sentir como propio el amor a estos colores, cuando la directiva tampoco ha hecho nada por defender el orgullo de la entidad cuando ha tenido oportunidad, como en temas arbitrales (vaya año llevamos), como en el apoyo a Madrid y Barça en los derechos de televisión, como tener en el campo a un jugador que trató de hundir al club en los Tribunales o haber tirado a Marchena y Baraja, otrora héroes de la afición.
Al final un club de fútbol sin orgullo no es nada mas que un buen trabajo remunerado para los jugadores que cumplen su horario laboral y un show para los aficionados que pagarán o no según se diviertan o se aburran. Y no es el Valencia club de fútbol que yo quiero y corre el riesgo de la imagen que expongo a continuación.
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lunes, 6 de diciembre de 2010
Mi perspectiva del atraco de siempre
Del partido se ha dicho casi todo, pero hay ciertos detalles que también me gustaría comentar ya que a veces la bola mediática que forma aquello que es noticia y la injusta expulsión de Albelda lo fue, nos impide hablar de otros aspectos que también se dieron en la cueva de Ali Ba Ba. Y que me perdonen el calificativo, pero esto ocurre siempre.Como ocurrió en el partido del Ushiro Nage, ocurrió cuando expulsaron a Aimar por única vez en su carrera y volvió a ocurrir ayer.
Los cambios de Unai fueron terroríficos a mi parecer. Si había dos jugadores en el once buenos para jugar al contra-ataque eran Joaquín y Mata; si te quedas con 10 has de renunciar al ataque organizado y por ende no sirve de nada quedarte con Soldado y Aduriz arriba. Queda bonito y hasta valiente terminar en el Bernabeu con uno menos y dos delanteros, pero otra vez como en Sevilla se gestionó mal desde el banquillo el hecho de jugar con uno menos.
Guaita, confirmó lo que veníamos pensando de él. Es un buen portero, con muchísimos reflejos, pero que aun está por hacer. Una cesión le habría venido genial para consolidarse, aunque claro, tampoco puedes estar seguro de que un portero va a jugar en otro club. Es un puesto muy peculiar, un defensa, medio o delantero de su calidad jugaría con la gorra en un equipo de la parte baja de la clasificación pero un portero es mas complicado. Influyen muchos factores, solo juega uno en el once, ha de tener confianza que un par de cantadas le pueden mermar, el club de destino puede intentar consolidar a uno de la casa... Cualquier solución era arriesgada, esperemos que esta temporada el chaval tenga minutos.
Otro tema es el partido de Maduro. Creo que los mas Albeldistas que vieron el partido deberían darse cuenta de lo que pasa aquí y lo que ha provocado tener a este tipo los tres últimos años. En un campo tan difícil como el Bernabeu, con una media rival tan poblada, estuvo perfecto. Asumió los galones en la creación e incluso llegó en alguna ocasión al área. Es un stopper de la escuela del Ajax, de pase rápido y sencillo, con movilidad, con buenas recuperaciones, con buen juego aéreo... que lleva tres años sin jugar en su puesto.
Y aunque se haya dicho ya todo, se ha de mencionar, aunque sea de refilón y en el último párrafo que tal vez fuera lo mejor ir a jugar a Barcelona y Madrid con el equipo B. Así los chavales ganan minutos y si, cuando no por talonario por la actuación del árbitro, te ganan, esa derrota puede servir para curtir futuras promesas de primera división. De todas formas, me gusta mas mirar la paja en el ojo propio ya que la viga del ajeno es muy notoria. Desde la designación de Perez Lasa todos sabíamos lo que iba a pasar ¿porque el Valencia no protestó antes del partido? ¿porque nuestra directiva está a otras cosas? Pues que anden con cuidado los malos arbitrajes en Sevilla y Madrid pueden hacer que la no clasificación para la Champions les descuadren las cuentas.
Los cambios de Unai fueron terroríficos a mi parecer. Si había dos jugadores en el once buenos para jugar al contra-ataque eran Joaquín y Mata; si te quedas con 10 has de renunciar al ataque organizado y por ende no sirve de nada quedarte con Soldado y Aduriz arriba. Queda bonito y hasta valiente terminar en el Bernabeu con uno menos y dos delanteros, pero otra vez como en Sevilla se gestionó mal desde el banquillo el hecho de jugar con uno menos.
Guaita, confirmó lo que veníamos pensando de él. Es un buen portero, con muchísimos reflejos, pero que aun está por hacer. Una cesión le habría venido genial para consolidarse, aunque claro, tampoco puedes estar seguro de que un portero va a jugar en otro club. Es un puesto muy peculiar, un defensa, medio o delantero de su calidad jugaría con la gorra en un equipo de la parte baja de la clasificación pero un portero es mas complicado. Influyen muchos factores, solo juega uno en el once, ha de tener confianza que un par de cantadas le pueden mermar, el club de destino puede intentar consolidar a uno de la casa... Cualquier solución era arriesgada, esperemos que esta temporada el chaval tenga minutos.
Otro tema es el partido de Maduro. Creo que los mas Albeldistas que vieron el partido deberían darse cuenta de lo que pasa aquí y lo que ha provocado tener a este tipo los tres últimos años. En un campo tan difícil como el Bernabeu, con una media rival tan poblada, estuvo perfecto. Asumió los galones en la creación e incluso llegó en alguna ocasión al área. Es un stopper de la escuela del Ajax, de pase rápido y sencillo, con movilidad, con buenas recuperaciones, con buen juego aéreo... que lleva tres años sin jugar en su puesto.
Y aunque se haya dicho ya todo, se ha de mencionar, aunque sea de refilón y en el último párrafo que tal vez fuera lo mejor ir a jugar a Barcelona y Madrid con el equipo B. Así los chavales ganan minutos y si, cuando no por talonario por la actuación del árbitro, te ganan, esa derrota puede servir para curtir futuras promesas de primera división. De todas formas, me gusta mas mirar la paja en el ojo propio ya que la viga del ajeno es muy notoria. Desde la designación de Perez Lasa todos sabíamos lo que iba a pasar ¿porque el Valencia no protestó antes del partido? ¿porque nuestra directiva está a otras cosas? Pues que anden con cuidado los malos arbitrajes en Sevilla y Madrid pueden hacer que la no clasificación para la Champions les descuadren las cuentas.
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miércoles, 17 de noviembre de 2010
Mas que chotos... borregos
Estamos aborregados. Y que nadie se ofenda pero lo estamos. El club es solo la pasión de los aficionados. Nada mas. Presidentes, entrenadores y jugadores pasan y pasarán por Mestalla, forjarán para bien o para mal su trozo de historia y tras un tiempo las crónicas les recordarán como personajes importantes en nuestro Valencia. No es así. Lo importante de un equipo es la pasión que nos arrastra. Sin ella, el fútbol no es mas que un espectáculo y bastante caro, por cierto. Comprar y llevar nuestra camiseta por la calle no es una cuestión de estilo, ni nos la compramos por su calidad o diseño. La compramos y la llevamos por devoción a nuestros colores.
Y esa pasión de la que hablaba es la que nos empuja a querer ser mejores, a poder competir con Barça y Madrid, a estar orgullosos de nuestro equipo hasta en las derrotas, a decir que los jugadores del Valencia son los mejores porque son nuestros. Pero todo ello, ahora, parecen hechos de otro tiempo.
Una afición orgullosa sacaría los pañuelos hacia la Presidencia si se enterara que en el reparto televisivo vendió su futuro por pocos millones. No podemos competir con los grandes y Llorente firma un contrato para que nunca podamos. Ni siquiera dentro de cuatro años (que es la fecha para la que negocian ahora) cuando nuestra economía haya mejorado.
Una afición con pasión exigiría que su club fuera un ejemplo de organización. Hace muy poco pedíamos a Juan Soler que profesionalizara todas las áreas del club, la deportiva, que mejorará la la cantera, que fichara a los mejores jóvenes valores, que expandiera la marca Valencia c.f. al resto del mundo. Todo esto ya no se le escucha a nadie. El club está formado por una corte de plebeyos que giran en torno al Rey tratando de demostrar que trabajan mas que nadie, no hay director deportivo, expandirnos es una quimera y se recortan gastos de la cantera.
Un público enfervorizado gritaría y pitaría si los jugadores no lo dieran todo, se comerían al árbitro cuando su silbato nos perjudicara, abroncarían hasta que un excapitán que trató de aniquilar a la entidad con una ridícula demanda saliera por la puerta pequeña del club y montaría en cólera si se marcharan jugadores referencia. Sin embargo Mestalla aplaude y perdona todo.
Sí, Soler le hizo mucho daño al Valencia, fue un absoluto incompetente, pero no ha sido el único. Antes de Soler la gestión también fue mala y después de Soler se está asesinando el alma de un equipo cuyo público cada vez acude menos al estadio, que compra menos pases, que apoya menos al equipo y que poco a poco, si nadie lo remedia, comprenderá que su dinero rinde mas en otro sitio.
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martes, 9 de noviembre de 2010
Unai en el punto de mira de todos
Desde la derrota ayer en Sevilla los cazadores están apostados y apuntando a Unai, esperando a que este levante el vuelo para disparar. No es justo.
Nunca he sido un gran defensor del entrenador vasco. Entre sus cualidades apruebo su valentía táctica y su afán por desfilar entre el pernicioso entorno del Valencia causando el menor revuelo. Pero en sus aptitudes Unai tiene también sus defectos. Da la sensación de que este entrenador no discute ni con su mujer. Los periodistas le faltan a menudo el respeto con preguntas que ninguno de ellos le haría en una rueda de prensa a Capello o Mourinho. Pero sí a Unai, él es facilón y no se va a enfadar... y si se enfada es su problema, a ningún plumilla le importa lo mas mínimo. En tres años no ha levantado ni una sola vez la voz contra los miembros de su plantilla, ni contra la prensa, ni contra la dirección deportiva que le trae jugadores, ni contra los árbitros... El día, que esperemos quede muy lejano, que la pálida muerte venga a por él, el vasco la convencerá de que si le deja un tiempo mas en el mundo de los vivos la pondrá de titular en el próximo partido ¡Y de delantera centro que ahí es nada!
No perdamos la perspectiva. Unai es el mismo entrenador que fue el año pasado o el anterior. Es mas, considero que algún defecto ha corregido en este tiempo. Sin embargo, creo que poca gente puede contradecirme si digo que él no es un entrenador determinante, ni para bien, ni para mal; Su genialidad o testarudez táctica ni te gana, ni te pierde un partido. Los partidos del Valencia de Emery los ganan, los pierden o los empatan las circunstancias. Si su equipo es mejor que el rival suele ganar, si su equipo es peor suele perder y si el partido está igualado son las circunstancias de este espectáculo los que deciden el partido, ya sean árbitros, la condición de local o los errores individuales de los jugadores. Y esto es un reflejo tanto de la personalidad como de la capacitación de un entrenador que es un buen profesional, bueno sin mas, sin altibajos, sin grandes tragedias pero sin festejos en las fuentes.
Por todo ello y no sin cierto desencanto he de reconocer que Unai es el entrenador ideal para el actual estado de la entidad. Nadie en el club anda pensando en el futuro deportivo. Los dirigentes son incapaces de levantar la voz contra un árbitro que cada vez que nos árbitra nos derrota cual estrella rival, o son incapaces de perder un poco de dinero de la televisión a cambio de ganar competitividad y atractivo de la liga e incluso parece ser que se contentan con imponer una clausula baja a nuestro jugador franquicia porque así se negoció mejor y será mas fácil una supuesta futura venta.
Con este panorama, ¿para que cambiar a Unai? Imaginen los problemas que se acarrearían si a Valencia llegase un nuevo entrenador que dijera obviedades tales como que Albelda no le vale, como que este club necesita un media punta con calidad y algún central, que hay que darle desde ya galones a Fernandes, Topal o Banega, que las salidas nocturnas no son para profesionales, que si Vicente está psicológicamente lesionado ha de dejar su sitio a jóvenes valores, que el Valencia ha de aspirar a ganar cada partido... Ese entrenador no duraba ni tres telediarios.
La gente seria y ambiciosa como Benitez, como Marchena, como Baraja o como Carboni no tiene espacio en este club. Aquí lo que lo que le va al entorno es tener amiguetes en el vestuario, tal vez un futuro puesto en el club, que el Presidente dé la manta del Valencia para repartir con el periódico y que el jefe de comunicación facilite las entrevistas ¿Para que complicarse? Si al final la gente del Valencia tragará con lo que digamos...
Nunca he sido un gran defensor del entrenador vasco. Entre sus cualidades apruebo su valentía táctica y su afán por desfilar entre el pernicioso entorno del Valencia causando el menor revuelo. Pero en sus aptitudes Unai tiene también sus defectos. Da la sensación de que este entrenador no discute ni con su mujer. Los periodistas le faltan a menudo el respeto con preguntas que ninguno de ellos le haría en una rueda de prensa a Capello o Mourinho. Pero sí a Unai, él es facilón y no se va a enfadar... y si se enfada es su problema, a ningún plumilla le importa lo mas mínimo. En tres años no ha levantado ni una sola vez la voz contra los miembros de su plantilla, ni contra la prensa, ni contra la dirección deportiva que le trae jugadores, ni contra los árbitros... El día, que esperemos quede muy lejano, que la pálida muerte venga a por él, el vasco la convencerá de que si le deja un tiempo mas en el mundo de los vivos la pondrá de titular en el próximo partido ¡Y de delantera centro que ahí es nada!
No perdamos la perspectiva. Unai es el mismo entrenador que fue el año pasado o el anterior. Es mas, considero que algún defecto ha corregido en este tiempo. Sin embargo, creo que poca gente puede contradecirme si digo que él no es un entrenador determinante, ni para bien, ni para mal; Su genialidad o testarudez táctica ni te gana, ni te pierde un partido. Los partidos del Valencia de Emery los ganan, los pierden o los empatan las circunstancias. Si su equipo es mejor que el rival suele ganar, si su equipo es peor suele perder y si el partido está igualado son las circunstancias de este espectáculo los que deciden el partido, ya sean árbitros, la condición de local o los errores individuales de los jugadores. Y esto es un reflejo tanto de la personalidad como de la capacitación de un entrenador que es un buen profesional, bueno sin mas, sin altibajos, sin grandes tragedias pero sin festejos en las fuentes.
Por todo ello y no sin cierto desencanto he de reconocer que Unai es el entrenador ideal para el actual estado de la entidad. Nadie en el club anda pensando en el futuro deportivo. Los dirigentes son incapaces de levantar la voz contra un árbitro que cada vez que nos árbitra nos derrota cual estrella rival, o son incapaces de perder un poco de dinero de la televisión a cambio de ganar competitividad y atractivo de la liga e incluso parece ser que se contentan con imponer una clausula baja a nuestro jugador franquicia porque así se negoció mejor y será mas fácil una supuesta futura venta.
Con este panorama, ¿para que cambiar a Unai? Imaginen los problemas que se acarrearían si a Valencia llegase un nuevo entrenador que dijera obviedades tales como que Albelda no le vale, como que este club necesita un media punta con calidad y algún central, que hay que darle desde ya galones a Fernandes, Topal o Banega, que las salidas nocturnas no son para profesionales, que si Vicente está psicológicamente lesionado ha de dejar su sitio a jóvenes valores, que el Valencia ha de aspirar a ganar cada partido... Ese entrenador no duraba ni tres telediarios.
La gente seria y ambiciosa como Benitez, como Marchena, como Baraja o como Carboni no tiene espacio en este club. Aquí lo que lo que le va al entorno es tener amiguetes en el vestuario, tal vez un futuro puesto en el club, que el Presidente dé la manta del Valencia para repartir con el periódico y que el jefe de comunicación facilite las entrevistas ¿Para que complicarse? Si al final la gente del Valencia tragará con lo que digamos...
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domingo, 18 de julio de 2010
De casualidades y de dineros
No me gusta en que se ha convertido el Valencia. En mi opinión el club está pasando por su peor momento desde el descenso a la segunda división. Deportívamente el año no ha ido mal, la clasificación para Champions era vital para la continuidad del equipo y esta se ha conseguido. Económicamente, todos nos hemos concienciado de que las ventas de Silva y Villa era imprescindibles, así que, en un ejercicio de responsabilidad de una afición a la altura de muy pocas, se ha aceptado la decisión sin mayores sobresaltos. Todos coincidimos en que las cosas se han hecho bien en ambos aspectos con las puntualizaciones que queramos añadir, como la fecha de la venta de Villa o si se podría haber sacado algún millón mas en las operaciones. Son detalles de un fondo que aceptamos todos con resignación y responsabilidad.
Pese a todo decía que el club está pasando por un muy mal momento. Buena parte de la afición se está desenganchando de este club, mientras que otros permaneces expectantes a la confección final de la plantilla. Porque se nos dice que "no hay dinero" y yo añado un "según para que". Porque si no hay dinero, no hay necesidad de despreciar a Baraja como suplente de Banega ni hay porque gastarse siete millones en Tino Costa. Sí, vale, entiendo que es posible que con Tino Costa, por edad, el Valencia mejore sus suplentes pero... ¿hay dinero o no hay dinero?
Porque es que si no hay dinero, tenemos dos jugadores que pasan de los 30 en su penúltimo año de contrato. Uno es internacional y se echó el equipo a la espalda cuando estuvimos a punto de descender. Es campeón de Europa y del Mundo, es el record Guiness de partidos imbatidos en una selección. El otro es una rémora para el equipo y, a día de hoy, el punto de desacuerdo mas grande entre la afición. Al que han puesto en el mercado es a al primero, a Marchena, mientras que el segundo ha pasado desapercibido en el mercado de fichajes. Villa, Silva, Marchena, Fernandes... todos a la venta pero Albelda, quien a día de hoy es el salario mas elevado a abonar por el Valencia sigue siendo intocable e imprescindible. La excusa de esta barbaridad que ha calado ya entre los aficionados es que por Marchena aun se puede sacar tajada mientras que por el otro no. Falso. La diferencia de sueldo entre uno y otro hace que al final del año al Valencia le costara lo mismo vender a Marchena o encontrar acomodo gratuito para Albelda. Y esto no lo digo yo, lo sabe todo el mundo, plantilla incluida. Días antes de oficializar la venta de Silva, su padre, siendo entrevistado en el larguero protestaba porque el Valencia había ofertado al canario en todos los mercados. De la Morena en su habitual resabido tono le aclaraba al ex-policía local que había que pagar la luz, el agua... "¡y el sueldo de Albelda!" añadió el señor padre y canarión.
Y es que si no hay dinero, no es lógico irse a pagar a la cláusula de rescisión de un delantero de primera. Si no hay dinero lo lógico sería buscar por los mercados sudamericanos o de Europa del Este, traer a dos delanteros jóvenes y baratos, que se puedan revalorizar con el tiempo. Pero aquí ha habido dinero este verano para pagar cláusulas. Supongo que no tiene nada que ver que el delantero elegido comparta representante con el amigo fundamental del Presidente. Seguro que es una casualidad.
Como también es una casualidad el elegido como delantero suplente sea una petición directa del entrenador y, ya digo que casualmente, comparta representante con él. Fichamos a Aduriz, un jugador de 29 años, que no viene con vítores de titular y que el Valencia tendrá que amortizar deportivamente tanto su coste de traspaso como de salario en los próximos tres años. Fichar jugadores mayores de rendimiento inmediato es para los ricos, para el Barça, el Madrid... o para el Valencia que de nuevo volvió a tener dinero.
Entre casualidad y casualidad tras la llegada de Llorente al Valencia se les ha enseñado la puerta del club a aquellos dos capitanes que evitaron el descenso hace dos años, que tirando de profesionalidad y sin casi ningún apoyo nos trajeron nuestro último título a Valencia. Tal vez, si esto le importara lo mas mínimo a la directiva, podría empezar a entender porque la gente ha dejado de renovar sus pases. Porque para muchos, ser del valencia es mas importante que tener a Villa o a Silva, pero siempre que se respeten nuestros principios. Si la directiva, además de no ser agradecidos con aquellos que fueron algo mas que meros profesionales en el Valencia, no son capaces de poner un espectáculo acorde a este club y a esta ciudad, bien harán en marcharse por donde han venido porque acabarán de hundir aquello que vinieron a rescatar. Eso sí, lo harán con sus amistades intactas.
Pese a todo decía que el club está pasando por un muy mal momento. Buena parte de la afición se está desenganchando de este club, mientras que otros permaneces expectantes a la confección final de la plantilla. Porque se nos dice que "no hay dinero" y yo añado un "según para que". Porque si no hay dinero, no hay necesidad de despreciar a Baraja como suplente de Banega ni hay porque gastarse siete millones en Tino Costa. Sí, vale, entiendo que es posible que con Tino Costa, por edad, el Valencia mejore sus suplentes pero... ¿hay dinero o no hay dinero?
Porque es que si no hay dinero, tenemos dos jugadores que pasan de los 30 en su penúltimo año de contrato. Uno es internacional y se echó el equipo a la espalda cuando estuvimos a punto de descender. Es campeón de Europa y del Mundo, es el record Guiness de partidos imbatidos en una selección. El otro es una rémora para el equipo y, a día de hoy, el punto de desacuerdo mas grande entre la afición. Al que han puesto en el mercado es a al primero, a Marchena, mientras que el segundo ha pasado desapercibido en el mercado de fichajes. Villa, Silva, Marchena, Fernandes... todos a la venta pero Albelda, quien a día de hoy es el salario mas elevado a abonar por el Valencia sigue siendo intocable e imprescindible. La excusa de esta barbaridad que ha calado ya entre los aficionados es que por Marchena aun se puede sacar tajada mientras que por el otro no. Falso. La diferencia de sueldo entre uno y otro hace que al final del año al Valencia le costara lo mismo vender a Marchena o encontrar acomodo gratuito para Albelda. Y esto no lo digo yo, lo sabe todo el mundo, plantilla incluida. Días antes de oficializar la venta de Silva, su padre, siendo entrevistado en el larguero protestaba porque el Valencia había ofertado al canario en todos los mercados. De la Morena en su habitual resabido tono le aclaraba al ex-policía local que había que pagar la luz, el agua... "¡y el sueldo de Albelda!" añadió el señor padre y canarión.
Y es que si no hay dinero, no es lógico irse a pagar a la cláusula de rescisión de un delantero de primera. Si no hay dinero lo lógico sería buscar por los mercados sudamericanos o de Europa del Este, traer a dos delanteros jóvenes y baratos, que se puedan revalorizar con el tiempo. Pero aquí ha habido dinero este verano para pagar cláusulas. Supongo que no tiene nada que ver que el delantero elegido comparta representante con el amigo fundamental del Presidente. Seguro que es una casualidad.
Como también es una casualidad el elegido como delantero suplente sea una petición directa del entrenador y, ya digo que casualmente, comparta representante con él. Fichamos a Aduriz, un jugador de 29 años, que no viene con vítores de titular y que el Valencia tendrá que amortizar deportivamente tanto su coste de traspaso como de salario en los próximos tres años. Fichar jugadores mayores de rendimiento inmediato es para los ricos, para el Barça, el Madrid... o para el Valencia que de nuevo volvió a tener dinero.
Entre casualidad y casualidad tras la llegada de Llorente al Valencia se les ha enseñado la puerta del club a aquellos dos capitanes que evitaron el descenso hace dos años, que tirando de profesionalidad y sin casi ningún apoyo nos trajeron nuestro último título a Valencia. Tal vez, si esto le importara lo mas mínimo a la directiva, podría empezar a entender porque la gente ha dejado de renovar sus pases. Porque para muchos, ser del valencia es mas importante que tener a Villa o a Silva, pero siempre que se respeten nuestros principios. Si la directiva, además de no ser agradecidos con aquellos que fueron algo mas que meros profesionales en el Valencia, no son capaces de poner un espectáculo acorde a este club y a esta ciudad, bien harán en marcharse por donde han venido porque acabarán de hundir aquello que vinieron a rescatar. Eso sí, lo harán con sus amistades intactas.
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Unai Emery
lunes, 9 de noviembre de 2009
Me he desenganchado.
Hacía mucho tiempo que decidía voluntariamente no ver un partido del Valencia. Ayer lo hice, y así, sin excusas. Mi padre iba a ver el partido en la tele y como muchas otras veces estaba previsto que fuese allí a acompañarle en la velada y ver juntos el partido. Pero le llamé, había tenido invitados a comer en casa y... no me apetecía. En su lugar vi una malísima película de terror, comí tarta de queso con arándanos y vi el resumen por la sexta. Habíamos ganado 3-1, sí, me alegré, pero no me arrepentí de la tarde de domingo que había disfrutado.
Así que, la cuestión es que me he desenganchado del equipo. Lógicamente, sigo siendo del Valencia, ya que esa es una enfermedad que no se cura pero me importa poco lo que pase en el club. Y es que no me gusta nada de lo que le rodea:
Así que, la cuestión es que me he desenganchado del equipo. Lógicamente, sigo siendo del Valencia, ya que esa es una enfermedad que no se cura pero me importa poco lo que pase en el club. Y es que no me gusta nada de lo que le rodea:
- No me gusta que el público vuelva a ser el mismo de los años ochenta, que salía eufórico por empatar contra el Barcelona.
- No me gusta que se aplauda a Albelda, el mayor traidor al valencianismo, adelantando incluso a Mijatovic.
- No me gusta tener un Presidente puesto por no se sabe quien y que despide a mileuristas en pro de un plan de viabilidad que no se muestra en su salario.
- No me gusta el hedor amiguista de los medios de comunicación valencianos.
- No me gustan las interferencias en el trabajo de Fernando (el mejor fichador en los últimos años en el Valencia) y de Unai (el único entrenador que tenemos).
- No me gusta que los únicos que han ido a la ampliación hayan sido los aficionados de a pié, siendo incapaces sus dirigentes de encontrar nuevos grandes accionistas.
- No me gusta volver a ver a gente que es del Valencia... y del Barça (o Madrid). Ya hacía mucho tiempo que no se veía esto.
- No me gusta leer que tendremos que vender a nuestras estrellas.
Poco a poco me estoy desenganchando. Tal vez no sea nada, tal vez sea solo un estado de ánimo que pasa tan pronto como un enfado o unas risas con los amigos. Así que a todos los que de vez en cuando leéis este blog, me dirijo para que me permitáis un tiempo con pocas apariciones. Ahora mismo, siento que no tengo nada que aportar, pero cuando me apetezca volveré a aparecer por aquí.
Amunt Valencia!
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jueves, 2 de julio de 2009
Queridos Laporta y Florentino
Tranquilos, no me he enfadado... yo entiendo que en esos momentos todos somos los mas altos, guapos y aguerridos. Son los efectos del alcohol, ¿quien no los ha vivido.? Solo querría pediros, que en el futuro cuando entre vosotros soltéis las típicas bravuconadas, lo hagáis lejos de los periodistas. Ya sabéis amigos, la mayoría no dan para mucho mas y os creen cuando escuchan cosas como "pues yo me bebo 5 como este y no caigo", "pues yo anoche le hice el amor cinco veces a mi mujer", o de las buenas... "pues yo oferto 20 millones de euros por Silva", "bahhh eso no es nada yo le ofrezco al Valencia a dos tios cedidos y le bajo 10 kilos de precio por Villa".
Ya sabéis amigos que acepto la risa, la chanza, la broma como el que mas. Pero en privado amiguetes, que muchos periodistas deportivos suelen ser mas bien torpes, poco comedidos y se toman en serio tales afirmaciones sin razonar los efectos del alcohol en nuestros ya gastados cuerpos.
Con todo mi afecto,
Manuel Llorente.
Presidente del Valencia C.F.
(o ese debiera firmarlo pese a que yo escribí la carta)
* Imagen de la entrada cambiada a proposición de Picadillo de Cebolla
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miércoles, 24 de junio de 2009
¡Destruid mi carrera!
Quiero que el Valencia destruya mi carrera, es mas, quiero que me esclavice, que me hunda en la mas absoluta de las miserias futbolísticas. Eso sí, que durante el transcurso que lleve esa pública "humillación", me pague cinco millones de euros por temporada, que mi concurso en el club me lleve a ser campeón de Europa con España, máximo goleador de la Eurocopa y pichichi nacional. Mi pregunta es: ¿me estoy volviendo masoquista o los periodistas filo-madridistas son tontos de remate?
Sin embargo, ni el mas avezado publicista crearía una mejor campaña de prensa para Llorente de la que han creado Valdano, Marca y otros ineptos con bolígrafo. Ni el mas avezado Director de Comunicación del Valencia, hubiera unido tanto al valencianismo. De repente vuelve a haber dinero, las acciones del Valencia vuelven a ser importantes y todos queremos ser parte de este club rebelde que no se rinde al poder de los medios. Hasta periodistas locales que, precisamente no se distinguían por echar una mano a este club, han alzado su pluma para decir que somos el Valencia y merecemos un respeto.
Y mientras tanto parece que vendemos a Albiol al Madrid. Es decir, Llorente en su maldad absoluta les niega a Silva y Villa mientras les endosa al jugador mas sobrevalorado que ha pasado por la casa después de Albelda. Si el cuerpo fuera un barco, Albiol tendría una gran eslora, una vela que le dotara de velocidad y un cómodo camarote pero este imponente velero, con su timón estropeado, perdería habitualmente el rumbo y no se sabría nunca a que puerto se dirige.
Sin embargo, ni el mas avezado publicista crearía una mejor campaña de prensa para Llorente de la que han creado Valdano, Marca y otros ineptos con bolígrafo. Ni el mas avezado Director de Comunicación del Valencia, hubiera unido tanto al valencianismo. De repente vuelve a haber dinero, las acciones del Valencia vuelven a ser importantes y todos queremos ser parte de este club rebelde que no se rinde al poder de los medios. Hasta periodistas locales que, precisamente no se distinguían por echar una mano a este club, han alzado su pluma para decir que somos el Valencia y merecemos un respeto.
Y mientras tanto parece que vendemos a Albiol al Madrid. Es decir, Llorente en su maldad absoluta les niega a Silva y Villa mientras les endosa al jugador mas sobrevalorado que ha pasado por la casa después de Albelda. Si el cuerpo fuera un barco, Albiol tendría una gran eslora, una vela que le dotara de velocidad y un cómodo camarote pero este imponente velero, con su timón estropeado, perdería habitualmente el rumbo y no se sabría nunca a que puerto se dirige.
Llorente eres malvado...
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miércoles, 10 de junio de 2009
Vuestra santa madre os sacará de la crisis
Tiene relaños, que el personaje que cuenta a diestro y siniestro sobre la necesidad de vender jugadores, que de esquina en esquina llora el alto coste de la plantilla, el que negocia por Villa, jugador de calidad y con un comportamiento señorial y de respeto al club que le paga, el que pide la unión del valencianismo para sacar este barco adelante, nos diga que Albelda es un jugador indispensable. Pues bien, señores, sí ustedes mandan en el Valencia, si nuestra opinión les importa un carajo, he aquí una promesa:
Un servidor, no volverá a pisar Mestalla ni volverá a comprar un solo producto oficial del Valencia mientras Albelda siga en el equipo. Que de la crisis económica les saque su santa madre (y Albelda).
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Manuel Llorente
lunes, 8 de junio de 2009
Los últimos 6 años.
En el año 2003, el consejero delegado era Manuel Llorente, el hombre que ahora ha sido designado, no se sabe por quien, para sacar al Valencia del agujero que con él se inició. Roig, el único directivo del Valencia que advirtió a los aficionados que comprar acciones del Valencia era un buen negocio, las compraba a 600 euros. Llorente buscó a Soler como su Anti-Roig, con el apoyo, por cierto, del periodista Pedro Morata, diciendo que la familia Soler era la solución a los problemas económicos del Valencia.
En el 2004, Llorente, ya con Soler de Presidente, fue destituido y cobró por ello un buen finiquito, como todos los despedidos por Soler. Bajo el mandato del constructor, sus proyectos inmobiliarios nos han permitido vivir de prestamo hasta llegar al punto en el que estamos, en que nuestras garantías ya no valen el dinero que nos prestaron, mientras que el dinero prestado se ha despilfarrado en malas inversiones deportivas y finiquitos varios.
A partir de esto, de que sepamos donde estamos, este es el último artículo en este blog que habla del pasado de Llorente. A partir de ahora, su suerte es la nuestra, no hay pasado, solo futuro y esperemos que el futuro de Llorente en el Valencia esté repleto de éxitos y buenos resultados económicos y deportivos.
PD. Quiero dar desde aquí mis mas sinceras felicitaciones públicas a Eduardo Escartí, que con coherencia y un discurso bien planteado y clarificador fue la verdadera estrella de la asamblea.
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Morata
sábado, 6 de junio de 2009
Todo un genio: Echó a Benitez y trajo a Soler.

Ni de escribir tengo ganas. Se va el nefasto Soriano y llega de Presidente (a sueldo) Manuel Llorente. El hombre que con su desprecio invitó a Benítez a marcharse, el hombre que fue a buscar a los Soler porque el Valencia tras su periplo como consejero delegado estaba en una situación económica crítica, el hombre que renovó a Angulo, a Curro Torres, el que prometió la renovación a Albelda y Ayala. Eso sí, no os preocupéis que los medios repetiran lo que ya hicieran con Soriano... ¡Ha muerto el Rey! ¡Viva el Rey!
Que pena da ser un forofo, que triste es no poder cambiarme de chaqueta, que malo es llevar el Valencia tan adentro.
Que pena da ser un forofo, que triste es no poder cambiarme de chaqueta, que malo es llevar el Valencia tan adentro.
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