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lunes, 29 de junio de 2009

Las opciones de compra y recompra en el caso Villa



Extraido de las Provincias:


Además, la fórmula de la cesión se considera incluso ofensiva para el Valencia «¿Creen que somos el INEM, que van a mandar aquí a un joven para hacer prácticas?», aseguraba ayer a LAS PROVINCIAS un dirigente blanquinegro

En efecto. Me encanta leer que los dirigentes del Valencia son conscientes de que somos grandes. Aunque no tengamos mucho efectivo, aunque este año no estemos en Champions y aunque esta pasada temporada no lográramos ningún título. Es por ello que pretendo hablar de dos tipos de contrato que se dan en el fútbol y su contenido:
Cesión con opción de compra. Un club adquiere un jugador a prestamo durante un periodo de tiempo y tiene la posibilidad de adquirir sus derechos federativos abonando cierta cantidad ya estipulada en el contrato de cesión. Ya la he criticado varias veces en este blog cuando el Valencia es el club transmitente de los derechos federativos de determinado jugador. Y lo he hecho porque el precio estipulado en la opción de compra solo establece un precio máximo para el caso de que el jugador cumpla con las expectativas que de él el club adquiriente espera. Esa opción de compra, por lo tanto solo favorece al club que adquiere al jugador a préstamo.

Traspaso con opción de recompra. Según este tipo de contrato, se transfieren el 100% de los derechos federativos de un jugador, pero el club de origen puede recuperar al jugador haciendo efectiva la clausula de recompra. Este tipo de contrato, favorece solo al equipo transmitente, ya que si la cotización del jugador es superior a la cifra del contrato de traspaso firmado inicialmente, la ejecutará y lo comprará a un precio inferior al real. Si el precio en el momento de ejecutar la recompra es menor al precio de mercado del jugador, no la ejecutará.

Y esta segunda opción, siempre según la prensa, es la ofertada desde Barcelona en el caso Villa-Kerrison. Es decir, Villa va al Barcelona, adquiriendo este el 100% de sus derechos federativos sin mas limitación que las establecidas por las leyes. Sin embargo el brasileño vendría al Valencia con una opción de recompra. Es decir, que si el jugador, una vez probado en el Valencia resulta un paquete, el Valencia deberá quedárselo, hacerse cargo de su ficha y buscarle salida como a Del Horno. Sin embargo si el jugador es un crack, si marca 35 goles, se revaloriza y el Barcelona podrá repescarlo al mismo precio en que lo ha valorado ahora.

Si en verdad la oferta presentada por el Barça es de 50 millones así:

40 millones en efectivo + 10 millones del valor de Kerrison. - Opción de recompra de Kerrison por 10 millones

Yo contestaría que el precio de Villa es el siguiente:

40 millones en efectivo 1o millones a pagar dentro de un año. Cesión de Kerrison Opción de compra de Kerrison por 10 millones dentro de un año.

¿El precio es el mismo? Pues no, porque en la segunda opción, contrariamente a la primera, si Kerrison es un gran jugador el Valencia disfrutará del beneficio de su calidad. En cambio si es un paquete será el Barça el que sufrirá el contrato que le ha firmado.

lunes, 14 de enero de 2008

Albelda anda mal aconsejado


Podemos tratar el tema desde varias perspectivas:

Punto de vista deportivo.

Albelda está sacrificando el resto de su carrera por llevarse un dinero que no le corresponde. Me dirán que "sí le corresponde desde que tiene firmado un contrato" y llevarán razón solo en parte. Para que el Valencia cumpla ese contrato, Albelda debe cumplir también su parte de contrato y entonces la rescisión del mismo no tiene sentido. Albelda se limitará ir al entrenamiento diariamente como el oficinista va a su oficina, cumplirá su horario laboral y se marchará a su casa.

Siendo sinceros esta situación ni beneficia al Valencia, ni beneficia a Albelda. El club se dejaría en los vestuarios a alguien que de aportar algo no será positivo y el jugador puede dar por acabada su carrera.

Sé sensato Albelda, tienes 31 años y a tu edad medio año de inactividad puede ser insuperable. No alargues una situación que no te interesa. Jurídicamente, como trataré de explicar a continuación, tienes poco que rascar, deportivamente puede significar tu fin como futbolista y en cuestiones de memoria estás cayendo del pedestal en que muchos aficionados te tenían.

Punto de vista jurídico.

El concepto clave es de ocupación efectiva. Me explico un poco: el jugador no tiene ningun derecho a ser convocado o a ser titular (a menos que hayan clausulas específicas en el contrato laboral que le une al Valencia, cosa que no es habitual y se supone que no las hay en este caso).

El derecho que tiene el jugador es a estar ocupado:
- Ir a entrenar
- Disponer de fecha federativa
- Estar en el primer equipo (a no ser que tengan clausulas lopera style)
- Cobrar su sueldo sueldo y primas.

A partir de ahí que el entrenador haya dicho o no que le va a convocar, o si le ha dicho que es mejor que se busque equipo o no, son memeces sin absolutamente ningún fundamento jurídico. La demanda que plantearía Albelda sería novedosa y no dispone de ningún antecedente que le ampare en la judicatura laboral ni en tribunales deportivos. Es mas que nada una forma de presión al club que no va a ningún sitio. La estrategia es la siguiente:

1.- Se propaga la voz con que ha sido despedido (falso no lo ha sido)
2.- Se plantea una demanda por despido.
3.- Los medios amiguetes tratan de meter ruido con el tema amenazando que al Valencia le puede costar 60 millones de euros la broma.
4.- Los abogados de Albelda, guiados por la valencianía de su representado, querrán pactar una salida negociada en la que Albelda (y ellos) no dejen dinero al club y si es posible recoger algo. Confían en que la presión en los directivos de sus frutos y por miedo a un desgaste en la opinión pública, estos cedan.

Si todo ello aun es poco, si la pretensión de Albelda se dirige a probar que ha sufrido del famoso mobbing*, el sentido común, que debe aplicar el juez en cada una de las sentencias, le dirá que una persona que trabaja una hora al día y cobra de ello tres millones de euros al año sufre lo que todos querríamos sufrir en nuestra vida laboral.


(*)mobbing , es un continuado y deliberado maltrato verbal o modal que recibe un trabajador por otro u otros que se comportan con él de manera cruel y que atenta contra el derecho fundamental de todo ser humano a la dignidad y a la integridad física y psicológica.