lunes, 10 de junio de 2013
martes, 11 de diciembre de 2012
Curso de ética periodística
Viendo la foto publicada hoy en portada de Superdeporte (vía @ciberchenet ), me ha parecido indicado recordar el Caiga Quien Caiga, aquel programa de Televisión y hacer una versión remember de su curso de ética periodística.
Veamos la foto:
Evidentemente la foto viene a cuento de... de... bueno, no viene a cuento ni a colación de nada. Simplemente forma parte de la campaña dirigida desde varios medios de comunicación pro-Albelda y contra cualquiera que le dispute el puesto. Maduro (del que disfrutan en Sevilla), Topal, (titular indiscutible y con dos goles en su haber esta temporada), Carlos Marchena (máximo recuperador de la liga hasta hace un par de semana) o Manuel Fernandes (no perderse esta entrada en este mismo blog) ya vivieron algo similar.
Tampoco quiero entrar a discutir la veracidad del "grandísimo partido de Albelda", un mediocentro que de 26 balones balones jugados solo 14 llegaron a pies de un compañero, lo que convierte su grandioso partido en una absoluta castaña pilonga y la noticia del mismo en otra mentira mas de las que estamos acostumbrados. Pero no, no quiero entrar ahí, quiero centrarme en la foto.
Si en Superdeporte querían, mediante esta foto, recordar que uno es del Valencia, el otro del Madrid, además de extranjero y con pelo largo, utilizando cualquier programa de retoque de fotografía podrían haber sido mucho mas explícitos:
Sin embargo, como bien diría mi admirado Juanjo de La Iglesia, estamos seguro de que en Superdeporte, con fotografo a sueldo siguiendo cada entrenamiento, bien podrían haber aportado una foto en la que aparecieran los dos, vestidos del Valencia.
Y hasta aquí el curso de ética periodística de hoy.
Veamos la foto:
Evidentemente la foto viene a cuento de... de... bueno, no viene a cuento ni a colación de nada. Simplemente forma parte de la campaña dirigida desde varios medios de comunicación pro-Albelda y contra cualquiera que le dispute el puesto. Maduro (del que disfrutan en Sevilla), Topal, (titular indiscutible y con dos goles en su haber esta temporada), Carlos Marchena (máximo recuperador de la liga hasta hace un par de semana) o Manuel Fernandes (no perderse esta entrada en este mismo blog) ya vivieron algo similar.
Tampoco quiero entrar a discutir la veracidad del "grandísimo partido de Albelda", un mediocentro que de 26 balones balones jugados solo 14 llegaron a pies de un compañero, lo que convierte su grandioso partido en una absoluta castaña pilonga y la noticia del mismo en otra mentira mas de las que estamos acostumbrados. Pero no, no quiero entrar ahí, quiero centrarme en la foto.
Si en Superdeporte querían, mediante esta foto, recordar que uno es del Valencia, el otro del Madrid, además de extranjero y con pelo largo, utilizando cualquier programa de retoque de fotografía podrían haber sido mucho mas explícitos:
Sin embargo, como bien diría mi admirado Juanjo de La Iglesia, estamos seguro de que en Superdeporte, con fotografo a sueldo siguiendo cada entrenamiento, bien podrían haber aportado una foto en la que aparecieran los dos, vestidos del Valencia.
Y hasta aquí el curso de ética periodística de hoy.
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martes, 28 de agosto de 2012
¡No al fútbol sin radio!
Hace muchos años ya que empecé a amar la radio. Recuerdo que "mi vicio" empezó con José María García al que mi hermano mayor escuchaba cada noche. Aquellas discusiones con José Ramón de la Morena, réplica y contra-réplica, cual torneo de ping-pong. Después me aficioné a los carruseles deportivos ¡Que agradables eran aquellos viajes de Domingo en coche hacia la Universidad siguiendo la jornada! Algo mas tarde descubrí a Juan Antonio Cebrián y su Rosa de los vientos, programa que sigo y seguiré por los restos. Posteriormente he llegado a participar brevemente del medio. Nunca olvidaré mis breves intervenciones en LP radio, Radio Nou o la 97.7 así como tampoco haber visto un partido en Mestalla desde la cabina de la Cope.
Es por todo eso por lo que en los últimos tiempos me he alineado en cada discusión de bar, tertulia en el foro y desde la cuenta de twitter con los intereses de las radios a las que no les dejan acceder a los campos. Porque es verdad que el estado de la liga es catastrófico en varios frentes. Sin las radios la liga pierde publicidad y sin publicidad pierde público. Porque no es normal jugar partidos a las once de la noche. Porque los intereses televisivos han aupado a dos equipos a una distancia sideral del resto.
Y es así, lo tengo muy claro ¿o no? Pues lo tenía hasta el Domingo. Por motivos vacacionales, el partido del Valencia-Depor me pilló de viaje por España, lejos de mi tierra. Tal vez aceleré algo mas de la cuenta para cruzar los pirineos antes de las 11 de la noche y así no perderme detalle de mi equipo. Es mi derecho ¿verdad? Pues esas mismas radios que dicen defender mi derecho a la información me lo arrebataron. Mientras jugaba mi Valencia (tercer clasificado en la pasada liga) y el Deportivo, me trague integra la rueda de prensa de Mourinho, de Iker Casillas y un exhaustivo análisis de las causas de la derrota del Madrid en Getafe. Creo que con algo de desgana se apartaron un momento de todo eso para decir que había marcado Soldado. Probé en la SER, en la COPE, en Punto Radio, en Onda O y hasta en Radio Nacional (que cachondo el tío que la bautizó "Nacional"). Pero nada, no fui capaz de saber si el Valencia dominaba, si Pellegrino había planteado un 1-4-4-2 clásico o si el Deportivo buscaba el gol.
Pues tal vez, señores de la radio, sería bueno que dejaran de contar milongas. Si ustedes están en su derecho de perseguir la audiencia por encima de la información, también los clubes están en el suyo de buscar sus ingresos pisando ese derecho que ustedes pregonan defender. Porque la verdad es que aquí nadie defiende derechos, todos, televisiones, clubes y ustedes mismos, defienden intereses... cada uno los suyos.
Es por todo eso por lo que en los últimos tiempos me he alineado en cada discusión de bar, tertulia en el foro y desde la cuenta de twitter con los intereses de las radios a las que no les dejan acceder a los campos. Porque es verdad que el estado de la liga es catastrófico en varios frentes. Sin las radios la liga pierde publicidad y sin publicidad pierde público. Porque no es normal jugar partidos a las once de la noche. Porque los intereses televisivos han aupado a dos equipos a una distancia sideral del resto.
Y es así, lo tengo muy claro ¿o no? Pues lo tenía hasta el Domingo. Por motivos vacacionales, el partido del Valencia-Depor me pilló de viaje por España, lejos de mi tierra. Tal vez aceleré algo mas de la cuenta para cruzar los pirineos antes de las 11 de la noche y así no perderme detalle de mi equipo. Es mi derecho ¿verdad? Pues esas mismas radios que dicen defender mi derecho a la información me lo arrebataron. Mientras jugaba mi Valencia (tercer clasificado en la pasada liga) y el Deportivo, me trague integra la rueda de prensa de Mourinho, de Iker Casillas y un exhaustivo análisis de las causas de la derrota del Madrid en Getafe. Creo que con algo de desgana se apartaron un momento de todo eso para decir que había marcado Soldado. Probé en la SER, en la COPE, en Punto Radio, en Onda O y hasta en Radio Nacional (que cachondo el tío que la bautizó "Nacional"). Pero nada, no fui capaz de saber si el Valencia dominaba, si Pellegrino había planteado un 1-4-4-2 clásico o si el Deportivo buscaba el gol.
Pues tal vez, señores de la radio, sería bueno que dejaran de contar milongas. Si ustedes están en su derecho de perseguir la audiencia por encima de la información, también los clubes están en el suyo de buscar sus ingresos pisando ese derecho que ustedes pregonan defender. Porque la verdad es que aquí nadie defiende derechos, todos, televisiones, clubes y ustedes mismos, defienden intereses... cada uno los suyos.
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lunes, 14 de mayo de 2012
Endavant Villarreal
A los que hayan sido lectores de este blog no les sorprenderá en absoluto que yo escriba que mantengo un sincero cariño al submarino amarillo. Y es así porque en sus primeros años en primera dimos una lección al mundo de lo que debía ser una sana rivalidad deportiva. O tal vez sea porque sus aficionados son de pueblo, como yo, hablan valenciano, como yo y hoy estarán llorando su descenso, como yo lloraría si bajase el Valencia.
Es cierto que desde muchos ámbitos se ha enturbiado aquella magnífica relación entre aficiones y clubes a lo largo de los años y se ha hecho a base de polémicas absurdas, creadas por siniestros personajes que solo siguieron al Villarreal como sucedáneo por lejanía de Barça o Madrid o por gente valencianista que empezó a ver como aquel equipo de pueblo empezaba a ser un rival deportivo al equipo de la gran capital valenciana.
Ni unos ni otros van a condicionar mi opinión. Ha descendido el único equipo, sin contar mi Valencia, que nunca hubiera deseado que bajara. Por eso desde aquí os mando un abrazo a los groguets y os deseo que vuestra estancia en el infierno sea leve y volváis pronto a empujarnos, a hacernos pelear por ser mejor que vosotros, por ganaros en el campo y tener cierto cachondeo con vosotros, para que negarlo, cuando os volvamos a eliminar de una competición europea.
Es cierto que desde muchos ámbitos se ha enturbiado aquella magnífica relación entre aficiones y clubes a lo largo de los años y se ha hecho a base de polémicas absurdas, creadas por siniestros personajes que solo siguieron al Villarreal como sucedáneo por lejanía de Barça o Madrid o por gente valencianista que empezó a ver como aquel equipo de pueblo empezaba a ser un rival deportivo al equipo de la gran capital valenciana.
Ni unos ni otros van a condicionar mi opinión. Ha descendido el único equipo, sin contar mi Valencia, que nunca hubiera deseado que bajara. Por eso desde aquí os mando un abrazo a los groguets y os deseo que vuestra estancia en el infierno sea leve y volváis pronto a empujarnos, a hacernos pelear por ser mejor que vosotros, por ganaros en el campo y tener cierto cachondeo con vosotros, para que negarlo, cuando os volvamos a eliminar de una competición europea.
viernes, 27 de abril de 2012
La culpa no es de Unai
Todavía ando mosqueado viendo los resúmenes del partido de anoche. Es lo malo de perder contra otro equipo español; lejos de quedar la derrota en el olvido, se nos recordará día a día hasta pasar a formar parte de la historia del fútbol español que, para nuestra desgracia, nos recordará en años venideros que el Atlético llegó a la final tras vapulear al Valencia.
Y me enfado todavía mas cuando leo como se cargan las tintas contra Unai y él no es el culpable. Unai no es ningún genio táctico, no es el acicate de las consciencias de los jugadores, no es el general que insufla ánimos a su ejercito para salir victorioso en la batalla. No lo es.
Pero Unai es la consecuencia lógica del modelo de club que los aficionados hemos aceptado. Al final de temporada Alba se marchará al Barça, equipo que otrora fue nuestro rival y muchos diréis que se trata de una buena venta. Hemos hecho capitán a un tipo que trató de hacer desaparecer el club en los tribunales y Mestalla le aplaude. Mata triunfa en Inglaterra, como Silva, pero aquí rendimos pleitesía sin fisuras a aquel que los vendió. Al planear esta temporada no importó que necesitáramos un lateral lateral derecho, importó la pasta que podríamos sacar por Banega y por eso fichamos a Parejo.
El gran Valencia de hace poco, económicamente no estaba mucho peor que ahora, pero su Presidente tuvo que dimitir por vender a Mendieta, aun después de que ya hubiera dado su mejor rendimiento para nuestro club. Hoy día aquel orgullo de la afición que se negó a que se marchara al Real Madrid no es mas que un mero recuerdo. Puede que fuéramos soberbios, puede que nos supervaloráramos, pero el deporte sin esas ganas de ser mejor que el rival, aunque este sea per se superior, no tiene ningún sentido.
El club ha mutado desde su antigua personalidad que fue el sentimiento de orgullo de una Comunidad valiente y se ha convertido en una pequeña empresa de tráfico de jugadores, que pasan por nuestro club como trampolín a la fama y el dinero.
Y como nosotros lo asumimos, no es justo ahora hablar del entrenador. Él al menos fue fiel a sus principios.
Y me enfado todavía mas cuando leo como se cargan las tintas contra Unai y él no es el culpable. Unai no es ningún genio táctico, no es el acicate de las consciencias de los jugadores, no es el general que insufla ánimos a su ejercito para salir victorioso en la batalla. No lo es.
Pero Unai es la consecuencia lógica del modelo de club que los aficionados hemos aceptado. Al final de temporada Alba se marchará al Barça, equipo que otrora fue nuestro rival y muchos diréis que se trata de una buena venta. Hemos hecho capitán a un tipo que trató de hacer desaparecer el club en los tribunales y Mestalla le aplaude. Mata triunfa en Inglaterra, como Silva, pero aquí rendimos pleitesía sin fisuras a aquel que los vendió. Al planear esta temporada no importó que necesitáramos un lateral lateral derecho, importó la pasta que podríamos sacar por Banega y por eso fichamos a Parejo.
El gran Valencia de hace poco, económicamente no estaba mucho peor que ahora, pero su Presidente tuvo que dimitir por vender a Mendieta, aun después de que ya hubiera dado su mejor rendimiento para nuestro club. Hoy día aquel orgullo de la afición que se negó a que se marchara al Real Madrid no es mas que un mero recuerdo. Puede que fuéramos soberbios, puede que nos supervaloráramos, pero el deporte sin esas ganas de ser mejor que el rival, aunque este sea per se superior, no tiene ningún sentido.
El club ha mutado desde su antigua personalidad que fue el sentimiento de orgullo de una Comunidad valiente y se ha convertido en una pequeña empresa de tráfico de jugadores, que pasan por nuestro club como trampolín a la fama y el dinero.
Y como nosotros lo asumimos, no es justo ahora hablar del entrenador. Él al menos fue fiel a sus principios.
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